Los "agochados"

Durante la guerra civil y la represión franquista muchos fueron los que acudieron a refugiarse en las cuevas del Monte Pindo; hombres de O Pindo, O Ézaro, Fieiro y otras aldeas ligaron su destino al abrigo de la piedra. Los más mayores cuentan como prácticamente todos los hombres de Ézaro sobrevivieron a la guerra gracias a “as furnas”, donde permanecieron escondidos, como dicen algunos de los protagonistas: “todo o mundo tiña o seu tío agochado no monte” y “las mujeres izaban una especie de sábana blanca para avisar a los huidos de que no podían bajar al pueblo, que estaban los falangistas”. Esta es la historia de un pueblo ligado a una montaña, que les dio protección en los tiempos más difíciles, y es también una historia de solidaridad y fraternidad entre vecinos.